Edgar Willems nació en Bélgica, pero desarrolló su labor
pedagógica y musical en Suiza. Realizó investigaciones y experiencias en el
terreno de la sensorialidad auditiva infantil y en las relaciones
música-psiquísmo humano.
Pero fue durante la Guerra Mundial
de 1914-1918 cuando Willems empezó a realizar la visión y concepción que
inspirarían su vida de investigador, de
pedagogo y de iniciador, en una obra y
una actividad profundamente humana, adaptadas en particular a la época que vivimos.
La
concepción “Willesiana” no parte de la materia, ni de los instrumentos, sino de
los principios de vida que unen la música y el ser humano, dando gran
importancia a lo que la naturaleza nos ha dado a todos: el movimiento y la
voz.En un primer momento, Edgar Willems pone una premisa muy clara e
importante: “Para que la educación musical pueda ser eficaz es necesario cuidar
las bases desde el comienzo, las raíces; sonido, ritmo, melodía, armonía,
etc...” Willems apunta que para empezar a trabajar todos estos aspectos hay que
tener en cuenta que el niño viene ya dotado de facultades musicales innatas,
como pueden ser la escala diatónica, el ritmo ( ritmo biológico) o la escala mayor. Pese
a todo esto, al niño hay que enseñarle los nombres de las notas y la lectura de
estas.
¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN
MUSICAL?
Para Edgar Willems la música está relacionada con la Naturaleza humana, ya que despierta y
desarrolla las facultades del hombre.
Hombre Música Instinto Ritmo
Afectividad
Melodía
Intelecto Armonía
SU
DESEO ES:
·
Contribuir a la apertura general y
artística de la persona, en su unidad y unicidad.
·
Desarrollar la memoria, la
imaginación y la conciencia musicales.
·
Preparar el canto coral, al
solfeo, a la práctica instrumental y a la armonía.
·
Favorecer la “música en familia”
así como los diferentes aspectos sociales de la vida musical.
¿CÓMO?
La formación la enfoca en el sentido
de una triple búsqueda:
1.
Búsqueda de unidad entre los
principios pedagógicos puestos en evidencia por E. Willems y los que presiden los diversos
aspectos de la formación: partir de la vida y de sus lazos con la música,
privilegiar la expresión del ser en sus motivaciones profundas, cultivar el
buen contacto relacional asociado a la exigencia justa.
2.
Búsqueda de Libertad: la de los participantes
ante lo que se les propone, ante las
formas a recrear por sí mismos, con su interioridad propia y en su contexto
preciso; también la de los formadores, para preservar la evolución de los cursos
hacia una constante perfeccionamiento, a fin de alcanzar cada vez mejor los
objetivos en función de las necesidades de los participantes.
Búsqueda de energía en uno mismo a través de la música: necesaria para la adquisición de una competencia musical equilibrada
en todos los campos y para un dominio pedagógico de la progresión.
CONDICIONES PARA APLICAR EL MÉTODO
WILLEMS
El
método requiere dos condiciones básicas:
A) Conocer profundamente los principios psicológicos de la educación
musical. Principios basados en las relaciones existentes entre los elementos
fundamentales de la música y aquellos pertenecientes a la naturaleza humana.
(Ver resumen).
B)Disponer de un material musical adecuado para emprender la educación
sensorial del niño.
LAS ETAPAS EVOLUTIVAS DEL
MÉTODO
Según
un proceso continuo de vida, el método Willems se puede separar en cuatro
etapas evolutivas, siguiendo el desarrollo del niño:
1ª Etapa: Antes de los tres años.
Será importante el papel
de la familia y especialmente, el de la
madre, que representa la base más importante para el desarrollo musical del
niño. Así, serán aprovechadas lo más pronto posible las rondas, las canciones
de cuna y los cantos breves.
2ª Etapa: Desde los tres hasta los cinco, o
desde los cuatro hasta los seis años.
Se trabajará en clases
individuales o en grupos pequeños de cuatro o cinco personas.
En esta etapa, Willems
presta especial importancia a los cantos. También se trabajará la educación
rítmica basada en el instinto del movimiento corporal natural. El oído se trabajará
con la ayuda de diversos instrumentos sonoros y la entonación de las canciones.
En
cuanto a este aspecto, hay que señalar que
no se pretende que entonen estrictamente bien, basta con proponer al
niño que cante bien, adquiriendo una buena postura y con una voz bonita.
3ª Etapa: Desde los cinco hasta siete o
desde los seis hasta los ocho años.
Esta etapa ya debe
trabajarse en las escuelas de música o en las clases particulares.
Ahora Willems propone
amplificar todo lo dado anteriormente, al mismo tiempo que comprender el
aspecto teórico y abstracto del ritmo y la audición.
Se empezarán a marcar
los compases y se escribirán algunos valores de figuras.
4ª Etapa: La introducción al solfeo.
El solfeo propiamente
dicho, vendrá después de un adiestramiento cerebral activo, basado en el
instinto rítmico y el oído.
EL SONIDO
Willems
declara que el tacto y la vista deben estar al servicio de los sonidos
percibidos por el oído. En este aspecto, hay un debate que se mueve entre dos
corrientes: ¿El instrumento al servicio de la música o la música al servicio
del instrumento? Claramente el método Willems propugna la vigencia de la música
por encima de cualquier otro constituyente.
Así
mismo, nos dice que hay que despertar en el niño el amor por el sonido, por
escuchar los sonidos. Los alumnos deben aprender a prestar atención a todos los
ruidos que emite la naturaleza. Debemos poner al niño en contacto con los
objetos sonoros y ver sus reacciones.
Por
otro lado, cuando el alumno llega a la clase de música es importante hacerle
saber a qué viene, es necesario que viene a hacer música, y no a una clase que
sólo sirve como divertimento, ya que la práctica musical influye en los
sentimientos, en el espíritu y en el corazón de la persona.
Audición
Willems
incluye, en su método los siguientes aspectos:
a.
El movimiento sonoro: ascensos y
descensos del sonido
b.
Aislar sonidos (identificar):
relación en cuanto a duración, intensidad, altura y timbre.
c.
Reproducir intervalos melódicos
d.
Recrear timbres (igualar por
pares, realizando parejas con timbres similares)
e.
Invención melódica, colectiva e
individual.
MATERIAL AUDITIVO
El
material auditivo que nos propone Willems costa de objetos que se utilizan en
la vida cotidiana, objetos que nosotros mismos podemos fabricar: campanillas,
silbatos, trompetas, molinillos, trompos musicales, xilófonos y metalófonos.
La
única premisa para utilizar el material es el buen conocimiento, por parte del
profesor, del uso del material.
Mediante
este material se establecerán las bases rítmicas y auditivas del arte de la
música.
Una
buena actividad auditiva y de interpretación es la imitación de los sonidos de
animales, especialmente para aquellos niños a los que les cuesta cantar.
EL RITMO
El choque sonoro y la escucha rítmica.
El
ritmo se actualiza normalmente por el movimiento ordenado. El ritmo musical
requiere, además, sonidos provocados por el contacto sonoro con un obstáculo.
Por esto, el primer elemento del ritmo musical es el choque sonoro, que debería
ser inventado por los propios niños para interiorizarlos mejor.
En
la educación del niño, la escucha rítmica es particularmente favorable para
obtener una buena actitud receptiva auditiva.
El ritmo sonoro libre.
Partiendo
del choque sonoro libre, practicaremos el ritmo sonoro libre, utilizando ante todo las manos, de distintas
manera.
Con
onomatopeyas: trabajando según estos principios: Repetición,
alternancia, contraste de intensidad, velocidad, eco, pregunta y respuesta.
Ejemplos:
Con la mano: PAM - PAM
Con los pies: BUM- BUM
Con los nudillos: TOC – TOC
....
(La
emisión de las onomatopeyas se realizarán conjuntamente con los choques).
Motivos de la vida:
Los cohetes y petardos
(estallidos): FFFFF
Tormenta: un rayo PCHITTTTT
Con todos estos elementos, se
desarrollarán convirtiéndose en frases onomatopéyicas-rítmicas. El niño por si
mismo caerá en la cuenta de una fórmula lógica (a menudo prisionera de un ritmo
ternario):
Ejem: Tip-Tip-Tip ; Bum-Bum-Bum ; ...
La dinámica de los choques podrá cambiar a la orden de “hop”.
La alternancia de manos: juega un papel importante en la rapidez de la ejecución de los
choques, puesto que resulta difícil realizar ciertos patrones rítmicos con una
sola mano.
Es
importante destacar la riqueza de las onomatopeyas en las cantinelas y
estribillos de canciones, por ejemplo:
Matarile-rile-rile
; Pito-pito-gorgorito ; ...
Después
de trabajar los choques (con el propio cuerpo), se poseerá una mejor
predisposición a la hora de enfrentarse con los instrumentos de percusión.
Representación gráfica de
las cualidades del sonido: los grafismos deben ser
realizados por los propios niños, una vez que hayan descubierto, con un ejemplo
del profesor, la cualidad del sonido a representar (corto-largo,
acelerando-rallentando, lento-rápido, ...).
Hay
que despertar el interés por el movimiento acompasado y por el moverse con
canciones o ritmos, siempre partiendo de su ritmo biológico.
En
cuanto al ritmo, Willems destaca el instinto rítmico, el cual suscita
movimientos que deben ser sentidos y realizados corporalmente por el niño, este
trabajo ayudará a una mejor adquisición de su esquema corporal.
Willems
nos da tres aspectos teóricos en cuanto al ritmo, aspectos que deben ser
tratados simultáneamente al caminar:
Tempo: Da el sentido rítmico
general de la canción. El niño adquiere la conciencia de la rapidez de los
golpes (con un tempo lento-rápido)
Compás: unidad temporal que
puede ser sintetizada por el primer tiempo. Los niños contarán sólo el primer
tiempo cuando canten o caminen ( con los pasos).
Subdivisión de los tiempos:
unidad más pequeña que la del Tempo, divide a éste en dos o tres pulsaciones.
“La melodía y la armonía no podrían
existir sin la presencia del ritmo, del tempo”
LAS CANCIONES: SENSIBILIDAD, RITMO, ACORDE,...
Las canciones se presentan en el
método Willems como una herramienta de globalización, implicando en estas, la
sensibilidad, el ritmo, sugiriendo el acorde y haciendo presentir las funciones
tonales. Hay varios tipos de canciones que intervienen en la formación musical
del niño:
Canciones populares tradicionales: Los niños aprenden estas canciones generalmente en su hogar. Aquí las
palabras juegan un papel primordial, a veces
más que la correcta entonación y afinación. Estas canciones deberían ser
y constituir una base auditiva, para propiciar luego el camino hacia la
enseñanza de un instrumento, y nunca al revés.
Canciones sencillas para principiantes: A pesar de que las canciones populares no aportan material para un
trabajo auditivo, a algunos principiantes les cuesta emitir hasta los sonidos
más sencillos. Esta es la razón de ser de estas canciones sencillas. Estos
temas están caracterizados por tener pocas notas y pequeños saltos. Cada
profesor debería inventarse sus propias canciones sencillas según las
necesidades que tenga sus alumnos.
Canciones que preparen para la práctica instrumental: Son canciones sencillas que tienen distintos intervalos: de la tónica
a la dominante, servirán para tocar en
el piano con los cinco dedos. Ya de ámbito más extendido encontramos de la
tónica a una octava.
Canciones de intervalo: Para
estudiar los intervalos. Son aquellas canciones que comienzan por: La 2ª mayor,
3ª mayor menor, 5ª, 6ª,7ª menor y 8ª.
La evolución de estas canciones sigue este esquema:
Cantar
con sus palabras
Cantar
con “la, la, la....”
Cantar
con el nombre de las notas
Con especto al ritmo
encontraríamos:
Canciones mimadas: Son canciones cuyo objetivo es establecer un vínculo entre el sentido
de las palabras y la mímica ( el rostro y el cuerpo ayudan a que la canción
adquiera vida)
Canciones ritmadas: El
objetivo de estas canciones sería desarrollar el instinto del ritmo musical
basado en el movimiento natural (que parte del impulso físico). Esto se puede
complementar con movimientos sencillos, movimientos de brazos, y parte superior
del cuerpo, golpes de manos, pequeños saltos,...
LA VOZ
Tendrá poca importancia con los más
pequeños. Lo único que buscaremos será la correcta posición del niño al cantar.
Que se mantenga derecho, que cante suavemente con una voz linda y no con esa
fea que entona a veces. No hay que limitarse a la quinta, es un método más
flexible.
EL OIDO
Para
Willems la audición interior es la base de la inteligencia auditiva. Se trata
de un acto sensorial y no tanto mental afectivo:
Escuchar y reconocer.
Reproducir los sonidos
(onomatopeyas)
El
sentido de la altura: El profesor debe establecer la diferencia entre timbre,
altura e intensidad.
Quizás
lo más difícil es adivinar de que canción es el ritmo que se golpea, éste debe
ser un trabajo progresivo para poder afianzar y desarrollar la memoria
auditiva.
Ejemplos:
-
El juego de Simón dice con choques
-
Alternar ritmos y pensamientos
(silencios) del mismo.
DE LA INTENSIDAD Y EL TIMBRE
El
niño se suele sorprender más por el timbre, que constituye, a menudo el primer
punto de referencia para este.
El
timbre y la intensidad no deben preocuparnos mucho de momento, pero si la
altura.
INTERVALOS
Y ACORDES
Al
principio sólo consideramos los intervalos melódicos y los acordes quebrados (
tomados melódicamente), es decir, entonar cada nota del acorde espaciadamente y
no de forma simultanea. A continuación se les presentará los intervalos
armónicos y los acordes.
ASOCIACIONES
Las
asociaciones consisten en relacionar las nociones abstractas con lo concreto.
Evolución correcta:
ESCRITURA
SONIDO INSTRUMENTO
(Vista concepto) (imaginación
auditiva- (Vista y
tacto)
audición)
Errores de asociación:
1 = Do, 2 = Re...
(Confusión tonalidades y funciones tonales)
Asociaciones de sonidos
son colores: Do = colorado, Re = anaranjado...
Utilización de la escala con escalones
más próximos: inexactitudes psicológicas.
Fonomímia; asociar la altura de los sonidos con lugares
determinados del cuerpo.
Etc...
DATOS TÉCNICOS Y PROPUESTAS
Edad a la que se puede empezar el
método: Tres años.
Número ideal de alumnos: De 4 a 5
alumnos.
Duración de las sesiones: De 45 minutos a una hora, una vez a la
semana.
PREMISAS
Seguir al niño, adaptarse a él
No
forzar jamás al niño
No
es más importante darles, sino permitirles tomar.
Ilustrar
al niño con las palabras relacionadas con la música: Música, sonido, ruido,
escala, acorde, ritmo, alto y bajo, fuerte y débil,...
El fin del método Willems, es conseguir en
el alumno las siguientes capacidades:
Escuchar
Mirar
fuentes sonoras
Retener
sonidos
Sensibilizarse
Reproducir,
comprender e inventar
Aprender
a leer signos
Escribir
dictados musicales
Inventar
melodías (componer)
...
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